Contar jugadas y mirar el jaque
Hoy aprenderemos a comparar carreras de peones y a buscar una ruta del rey con dos objetivos. Empezaremos contando jugadas y llegaremos a la maniobra de Réti. En este ejemplo preparado, ambos peones necesitan dos avances para coronar. Juegan blancas. No basta con contar casillas: debemos mirar dónde aparecerán las damas y si habrá jaque. c7 pone en marcha la carrera. h2 deja al peón negro a un paso de la meta.
c8, coronación con jaque. Las negras tienen que atender al rey antes de mover su peón. Ese detalle rompe el empate del recuento. Rey g7 es una respuesta legal. Veamos cómo aprovechamos el tiempo. Dama h3 vigila la coronación desde la misma columna. Las blancas tienen una posición ganada. h1, dama con jaque, tampoco salva a las negras. Dama por h1 elimina la dama recién nacida. Contar quién corona primero era solo el comienzo del cálculo.
Réti, 1921: blancas hacen tablas
Pasamos al célebre estudio de Richard Réti, de mil novecientos veintiuno, en su presentación habitual. Es una composición, no una posición de una partida jugada. Las blancas tienen rey en h8 y peón en c6. Las negras, rey en a6 y peón en h5. Juegan blancas y deben conseguir tablas. Nuestro rey parece demasiado lejos del peón negro. El rey rival, en cambio, está cerca del blanco. Si miramos cada carrera por separado, parece que no llegamos a ninguna.
Rey h7, persiguiendo por la misma columna, es un error. h4 mantiene la distancia. Rey h6 sigue detrás. h3 avanza otra vez. Las negras ganan con juego correcto. Nuestro rey no puede recuperar esos tiempos siguiendo al peón desde atrás.
Una diagonal, dos objetivos
Volvemos al comienzo. En el tablero, avanzar en diagonal puede acercarnos al flanco de dama sin dejar de bajar hacia el peón negro. Pero todas las casillas de la ruta deben ser legales. Rey g7 es la jugada que mantiene las tablas. Nos acercamos a nuestro peón mientras seguimos ganando una fila hacia el otro. h4 continúa la carrera negra. Rey f6 conserva las dos posibilidades. Si las negras gastan tiempos capturando nuestro peón, perseguiremos el suyo. Si lo empujan, ayudaremos al nuestro.
Rey b6 se acerca a c6 y amenaza capturar. Rey e5 es el punto decisivo. Desde aquí podemos ir a f4 para detener el peón negro, o a d6 para apoyar el blanco. No hemos ganado una jugada por arte de magia. Hemos obligado al defensor a repartir sus tiempos entre empujar un peón y atacar el otro. La ruta diagonal mantiene ambas respuestas disponibles.
Si el rey captura, alcanzamos al peón
Rey por c6 captura nuestro peón. Las negras ganan material, pero han gastado una segunda jugada de rey sin avanzar el peón. Rey f4 llega a tiempo. Ahora nuestro rey entra en el cuadrado del peón de h4. La captura en el otro flanco nos ha dado el margen necesario. h3 intenta escapar. Rey g3 bloquea su progreso. Si el peón avanza, lo capturamos. h2 permite comprobarlo sobre el tablero.
Rey por h2 deja solo los dos reyes. Son tablas. Avanzar hasta la captura era una continuación ilustrativa: las negras podían esperar, pero no forzar la victoria.
Si el peón corre, apoyamos el nuestro
Regresamos a la decisión del rey negro. Ahora probaremos la otra idea: seguir empujando el peón en vez de capturar el nuestro. h3 gana espacio. Esta vez no debemos seguir persiguiéndolo. Rey d6 cambia de objetivo. Desde aquí protege c7 y acompaña el avance de nuestro peón. h2 amenaza coronar en la siguiente jugada. c7 responde con nuestra propia amenaza. El rey negro no puede capturar este peón porque está protegido.
h1, dama. Las negras coronan primero, pero no dan jaque. c8, dama, restablece el equilibrio. Esta posición concreta es de tablas con juego correcto. Tener una dama por bando no significa que todos los finales de damas sean tablas. Hay otra defensa: acercar el rey a la casilla de coronación. Volvemos al momento anterior a que nacieran las damas. Rey b7 controla c8, pero no puede capturar el peón protegido.
Rey d7 sostiene c8 y prepara la coronación. Tampoco esta defensa permite ganar a las negras. La amenaza del peón blanco sigue obligando al rival a atender los dos flancos.
Responder al orden del rival
Otra posibilidad aparece antes: con nuestro rey en f6, las negras pueden empujar sin acercar primero su rey a b6. La respuesta cambia con la posición. h3 continúa directamente. Rey e6 se dirige a sostener c7. No necesitamos pasar por e5 porque el rey negro sigue en a6. h2 deja al negro a punto de coronar. c7 nos deja a nosotros a un paso también.
h1, dama, llega primero. c8, dama con jaque. El rey negro debe responder, así que su dama no dispone de un turno libre para atacar a la nuestra. Esta variante también permite tablas.
Elige la ruta del rey
Te propongo una decisión. Tras rey g7 y h4, ¿conviene ir a f6 o a f7? Pausa el vídeo y comprueba qué pasa si el rey negro va a por nuestro peón. Rey f7 pierde la partida con defensa correcta. Hemos ido hacia nuestro peón sin bajar lo suficiente. Rey b6 se acerca a capturarlo. Rey e7 ilustra el problema. Rey por c6 elimina el peón. Nuestro rey está una fila más arriba que en la ruta correcta y ya no alcanza el peón negro.
La solución era rey f6, seguido de rey e5 cuando el defensor se acerca. No memorices solo una diagonal: identifica qué amenaza conservas con cada paso. En una carrera, cuenta los avances, comprueba el turno y calcula los jaques y capturas después de coronar. Antes de dar por perdido un peón, busca si tu rey puede acercarse a dos objetivos a la vez. La regla del cuadrado sigue siendo válida. Réti muestra cómo un segundo peón obliga al rival a gastar tiempos y permite transformar una carrera que parecía perdida.
Puedes practicar las variantes con el PGN de esta lección. Seguiremos aprendiendo finales en Ajedrez Azul punto com.




